EL CULTO A MITRA
El culto a mitra se remonta a los orígenes del
pueblo indoiranio.
Mitra era el dios del sol, de origen persa pero que
paso a formar parte del imperio romano. Se conservan diversas
esculturas, en su mayor parte del siglo III. Se le representa como un
hombre joven, con un gorro frigio, matando con sus manos un toro.
Durante el Imperio romano, el culto a Mitra se
desarrolló como una religión mistérica, y se organizaba en
sociedades secretas, exclusivamente masculinas, de carácter
esotérico e iniciático. Gozó de especial popularidad en
ambientes militares. Obligaba a la honestidad, pureza y coraje entre
sus adeptos.
Existen realmente pocos textos escritos por autores
mitraístas. Se conservan algunas pinturas e inscripciones, así como
descripciones de esta religión por parte de sus oponentes, entre
los
que hay neoplatónicos y cristianos.
En sus primeras épocas el cristianismo fue una
economía de salvación análoga a los cultos de
los misterios
paganos, frente a los cuales rivalizó durante mucho tiempo para
finalmente lograr vencerlos.
Esta es una foto que
representa al dios Mitra
En sus primeras épocas el cristianismo fue una economía de salvación análoga a los cultos de los misterios paganos, frente a los cuales rivalizó durante mucho tiempo para finalmente lograr vencerlos.
Los primeros pensadores cristianos fueron judíos helenizantes que vivían en un mundo pagano, por eso sus primeras teorías tienen una base teórica judía teñida de rituales propios del paganismo. Alfred Loisy considera que el cristianismo es más o menos una adaptación de los elementos esenciales de los misterios paganos al monoteísmo judío de esos siglos. El trabajo interior de la consciencia religiosa es preparado y condicionado por una tradición religiosa anterior, no el producto de experiencias religiosas absolutamente independientes que tendrían en si mismas toda su explicación.
Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Mitra_(dios_romano